¿CÓMO EVOLUCIONARON LOS MÓNERA, PROTISTAS, HONGOS Y VIRUS Y QUE PAPEL CUMPLEN EN UN ECOSISTEMA?
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REINO MONERA
Está integrado por los organismos procarióticos, unicelulares y está constituido por bacterias y algas azuladas (cianobacterias), son más primitivos que los eucariotas. Todos ellos poseen ribosomas y una cadena circular de ADN asociada a una pequeña cantidad de ARN y una proteína no histórica, que no está encerrada dentro de una membrana.
Carecen de organelos delimitados por membranas (mitocondria, lisosomas, retículo endoplásmico, etc.). Se dividen por fisión binaria o por fragmentación y brotación, pero pueden tener recombinación genética.
El tamaño suele ser menor que el de los eucariotas. La membrana celular de los procariotas carece de colesterol y de otros esteroides.
En las bacterias fotosintéticas, los sitios de la fotosíntesis, están en la membrana celular.
Poseen paredes rígidas; son hipertónicos con relación a su ambiente, si careciesen de paredes, estallarían. En algunos procariotas la pared consta de 2 capas, una interna de péptido-glucano y otra externa que contiene lipoproteínas y lipopolisacáridos.
Algunos tipos de bacterias tienen prolongaciones que se conocen como flagelos y pelos. Los pelos son unos bastones cilíndricos rígidos; son más cortos y más finos que los flagelos. A menudo existen centenares en una sola célula. Sirven para fijar la bacteria a una fuente alimenticia o a la superficie de un líquido.
Distintos tipos de bacterias producen colonias, aparecen cuatro grupos morfológicos:
Bacilos: formas rectas en bastón.
Cocos: forma esférica .Espirilos: largos bastones en tirabuzón.
Vibriones: espirales incompletas.
Evolución
El Reino Mónera es el más antiguo de todos; y los procariotas contemporáneos, son los organismos más abundantes del mundo. Si bien se han descubierto fósiles de Mónera en estratos rocosos que datan de hace 3.500 millones de años.
Una teoría que goza de gran aceptación, es la que afirma que las células procarióticas que comenzaron a vivir de forma permanente en el interior de otras células más grandes se transformaron en las actuales mitocondrias y cloroplastos de las células eucarióticas.
Los procariotas existen desde muy largo tiempo y evolucionaron como respuesta a diversas presiones de selección.
Ciertos rasgos, como la forma de la célula y de la colonia habían surgido de manera reiterada; pero otros, como la pared celular, la capacidad de fotosíntesis y la aptitud para formar esporas, se han perdido en forma independiente en una cantidad de linajes.
A su vez las bacterias son las principales desintegradoras de casi todos los ecosistemas. No solo degradan los restos muertos de organismos mucho más grandes, sino además liberan las moléculas y los átomos constituyentes de estos para dejarlos a disposición de otros miembros de la comunidad.
Aunque la mayoría sea beneficiosa para la vida en los ecosistemas y las comunidades humanas, otros representantes constituyen un aspecto negativo al funcionar como agentes causales de enfermedades.
Algunas procariotas son simbiontes de células eucariotas, y viven en su interior. Las evidencias indican, de este modo, que los organismos del Reino Mónera aparecieron pronto en la historia de la Tierra, antes de que la atmósfera tuviera oxígeno disponible. Ciertas bacterias de hecho son capaces de vivir sin oxígeno, y en determinados casos no pueden vivir en su presencia.
Algunos viven como organismos libres y otros forman colonias poco complejas.
REINO DE PROTISTAS
Los protistas están representados por muchas líneas evolutivas cuyos límites son difíciles de definir. La mayoría de estos organismos son unicelulares y microscópicos, aunque también los hay que forman colonias, como los foraminíferos. Esta organización, ya más compleja, está más cerca de los organismos pluricelulares superiores e indica que éstos evolucionaron a partir de ancestros protistas.
Los protistas pueden considerarse un reino intermedio, y agrupan desde los organismos unicelulares eucariotas y las colonias simples, hasta algunas algas superiores y grupos de transición (de clasificación dudosa). Estos últimos son pluricelulares, pero carecen de la organización compleja en tejidos, típica de las plantas, animales y hongos superiores. Aún así, dentro de los grupos de transición hay formas que comparten las mismas características que las plantas, como las algas pardas, verdes y rojas; otras que están más cerca de los animales, como los mesozoos, placozoos y esponjas, y las que son semejantes a los hongos, como los mohos plasmodiales del fango y los quitridiales.
Los límites del reino Protista no están establecidos de forma definitiva. Los grupos de protistas se diferencian entre sí en la forma de alimentarse. Algunos se parecen a las plantas porque son capaces de realizar la fotosíntesis; otros ingieren el alimento como los animales y otros absorben nutrientes, como los hongos. Esta diversidad tan amplia hace difícil la descripción de un protista típico. Quizá, el miembro más representativo del reino sea un flagelado, organismo unicelular con uno o más flagelos complejos (para distinguirlos de los flagelos simples de las bacterias) y en algunas ocasiones con uno o más cloroplastos.REINO DE LOS HONGOS
A pesar de que en muchos textos se emplean sistemas de clasificación relativamente complicados, los micólogos utilizan por lo común un sistema sencillo, que tiene la ventaja de ser cómodo de usar. Según este sistema, las cuatro divisiones principales son: Oomicetes (Oomycota), Zigomicetes (Zygomycota), Ascomicetes (Ascomycota) y Basidiomicetes (Basidiomycota) y sus respectivos individuos forman esporas, zigosporas, ascosporas y basidiosporas. Una gran variedad de especies se coloca, de forma arbitraria, en un quinto división: Deuteromicetes (Deuteromycota), también llamados hongos imperfectos. La razón para clasificar una especie dentro de este grupo es porque no se conoce la forma en que se producen las esporas por fusión de los núcleos. Sin embargo, la mayoría de esas especies están emparentadas con los ascomicetes.Los primeros hongos habrían sido organismos eucarióticos unicelulares que al parecer no tienen representantes vivientes. Se supone que estos organismos dieron nacimiento a tres linajes distintos, uno que condujo a los quítridos modernos, otro a los oomicetes y un tercero a los zigomicetes. Estos tres grupos se caracterizan por una organización cenocítica y no hay compartimentalización de los micelios. En los ascomicetes y en los basidiomicetes las hifas son tabicadas, por lo que se piensa que derivan de un antepasado común.
REINO DE LOS VIRUS
Los virus son un reino de parásitos intracelulares obligatorios, de pequeño tamaño, de 20 a 500 milimicras, constituidos sólo por dos tipos de moléculas: un ácido nucleico y varias proteínas. El ácido nucleico, que puede ser ADN o ARN, según los tipos de virus, está envuelto por una cubierta de simetría regular de proteína, denominada cápside.Los huéspedes que ocupan pueden ser animales, vegetales o bacterias. Entre los microorganismos, los virus parasitan bacterias, son los bacteriófagos o fagos, pero no se conocen virus que infecten algas, hongos o protozoos. Entre los vegetales, sólo se han encontrado infecciones por virus en las plantas con flores, pero no en las plantas inferiores. Entre los animales, se conocen muchos que parasitan vertebrados, pero entre los invertebrados, sólo se han encontrado en artrópodos.
Las enfermedades humanas, causadas por virus, más conocidas, son la poliomielitis, gripe, viruela, sarampión, fiebre amarilla, encefalitis, paperas, tracoma, etc. Actualmente se cree que algunos tumores cancerosos son también de origen vírico. Las infecciones víricas en general, no pueden ser tratadas con antibióticos; sin embarco, el interferón, producto biológico sintetizado por los tejidos invadidos por un virus, es activo contra infecciones causadas por otros.
Los virus más conocidos de todos son los fagos, debido a la gran facilidad técnica del cultivo de bacterias, comparado con el cultivo de tejidos o embriones. Su ciclo vital es el siguiente: la partícula del fago se fija en determinados puntos de la pared de la bacteria y la molécula de ácido nucleico, junto con algunas proteínas enzimáticas, es inyectada dentro de la bacteria y queda fuera la cápsula proteica vacía. Después de esta penetración, la célula infectada deja de producir sus proteínas y se pone a fabricar las del fago, que, de ese modo, va haciendo copias de su ácido nucleico y de las subunidades proteicas de la cápsula, que se reúnen para constituir las partículas completas; cuando éstas se han acumulado en un cierto número, la bacteria se rompe y libera los virus, que van a infectar las células próximas. Se ha discutido mucho si los virus son o no seres vivos. Por una parte se reproducen, aunque dependientes de la célula de la que utilizan enzimas y ribosomas; no metabolizan substancias para producir energía, y sólo tienen un tipo de ácido nucleico, ADN o ARN; además son cristalizables. Posiblemente, sistemas parecidos a los virus, pero de vida libre, fueron los primeros seres vivos.
Los hechos más sobresalientes que han motivado el rápido desarrollo de la virología, la parte de la microbiología que tiene por objeto el desarrollo de los virus, son: en la última década del siglo pasado, Ivanovsky primeramente y después B
eijerinck descubrieron la existencia de agentes infectivos, más pequeños que las bacterias hasta entonces conocidas, a los que hoy se denominan virus; en el año 1.931, Elford consiguió medir las dimensiones de los virus; Roux hizo el primer intento de cultivo de virus; y Goodpasture lo obtuvo en huevos fecundados, es, decir, con embrión de pollo; Max Theiler consiguió la primera vacuna contra la fiebre amarilla del mono, practicando inoculaciones sucesivas de su virus en ratones y cultivando después el producto en embriones de pollo, y, encontrado en el camino, se han preparado otras vacunas contra el cólera porcino, el moquillo y la rabia del perro, etc.; en 1.935, Stanley cristalizó el virus del mosaico del tabaco; Williams fotografió por primera vez un virus, por medio del microscopio electrónico; en 1.949, Enders, Robinson y Willer cultivaron el virus poliomielítico; Coons demostró la situación de las partículas víricas en las diferentes partes de la célula, mediando la técnica de los anticuerpos fluorescentes; Fraenkel-Conrat y Williams fraccionaron el virus en una parte proteica y en ácido nucleico y demostraron que, separadamente, no poseen infectividad; y Gierer y Scharamm pusieron de manifiesto que la infectividad de ciertos virus es debida al ácido nucleico. En el año 1.957, Isaacs descubrió el interferón. Según su forma, se distinguen los siguientes tipos de virus: icosaédricos, como el virus de la poliomielitis; helicoidales, como el virus del mosaico del tabaco; bacteriófagos, que sólo infectan a las células bacterianas; y virus con envoltura, como el de la viruela, el del sida o el de la gripe. Los icosaédricos, como dice su nombre, tienen forma de un icosaedro. Los helicoidales son de forma cilíndrica. Los bacteriófagos son el nombre particular de ciertos virus que transportan una partícula genética de una célula bacteriana a otra. Descubiertos por D'Herelle en 1.915, se obtienen mediando filtración; son específicos, es decir, que cada uno ataca solamente a una especie de bacterias; de cabeza poliédrica con ácido desoxirribonucleico en su interior, y cola anular, o bien en forma de esférula o de bastón, con una placa basal, espinas y fibras en la parte inferior. Su importancia ha decrecido con el descubrimiento de las sulfamidas y de los antibióticos. Los virus con envoltura son más o menos esféricos.